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The King of Kong

The King of Kong, también conocida como “Por un puñado de centavos”, es la historia del enfrentamiento en la cumbre del frikismo que mantienen Billy Mitchell y Steve Wiebe tratando de establecer el récord mundial del videojuego Donkey Kong.

La historia parece banal pero los personajes que deambulan por los campeonatos de juegos Arcade de los añejos (PacMan, Super Mario, Donkey Kong o Tetris) es tan increíble y estrambótica que te hipnotiza hasta que no puedes despegarte de la pantalla.

El documental nos abre a un mundo que lleva funcionando a espaldas del mainstream desde los años 80: el que hay alrededor de Twin Galaxies, autoerigida como la única web de los Highscores en videojuegos de todo el planeta. Ellos funcionan como los garantes de la veracidad de los récords establecidos en su particular cuadro de honor, y aceptan que todo el que los quiera superar y establecer un récord nuevo participe de dos formas: en los lugares “oficiales” (centros de máquinas Arcade, “FunSpot”, que siguen funcionando en los USA) o mediante grabaciones en vídeo de las partidas. Así, una fauna tan divertida como inquietante surge dentro de esos peculiares Juegos Olímpicos: el árbitro de videojuegos -con sus movimientos establecidos para señalar “faltas” o “trampas”-, el vigilante que se repasa las cintas de vídeo recibidas minuto a minuto para garantizar que el récord sea aceptado, el eterno aspirante a batir un récord desde hace décadas, pero que nunca lo consigue, y en general los fanáticos de un mundo al que otras personas nunca atribuirían términos como “técnica”, “entrenamiento” o “deporte”.

Billy Mitchell es el campeón indiscutido del Donkey Kong, considerado el juego más diabólicamente difícil de aquella época, y que estableció un récord insuperable en el 82 que le ha mantenido desde entonces en lo más alto del podio. El problema surge cuando Stevie Wiebe, desde el garaje de su casa, consigue pulverizar el récord y atenta contra el trono. The King of Kong consigue contarnos la historia como la de un hombre solo contra la multitud, un aspirante aislado contra un semidios que se ha creado su propio sistema de cortesanos, espías y némesis durante años. Y que no está dispuesto a entregar tan fácilmente la corona.

El tal Billy Mitchell es un archivillano como pocos en la Historia del Cine, capaz de provocar pesadillas. Lo tiene todo, como delirios de grandeza (“busca siempre la perfección”, dice leyendo un mensaje escrito en el envoltorio de un palillo, para inmediatamente añadir “¡Parece que habla de mí!”), o una mezcla peligrosa de narcisismo y patriotismo -sus corbatas cantan “La Bandera Tachonada de Estrellas” con sólo mirarlas-, pero también una habilidad increíble para batir un récord tras otro y demostrar por qué puede considerarse el Campeón absoluto.

Parece que Seth Gordon manipuló un poco la historia para mejorarla “narrativamente” -hasta el punto de que te preguntas si no estarás viendo otro Spinal Tap-, pero la historia es tan buena que no habría hecho ni falta. Las maldades de Billy Mitchell y sus comparsas, el drama en casa de Steve Wiebe cada vez que está a punto de batir el récord y no lo consigue… Al final del documental, te descubres a ti mismo clamando justicia. Vedlo, y sabréis si la realidad es capaz de superar a la ficción, y si un fontanero saltando barriles puede inspirar un drama shakespeariano.

09:51 pm: serranouaille2 notas

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  1. serranouaille ha publicado esto

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